REVISTA SAN JORGE
viernes, 27 de noviembre de 2009
viernes, 30 de octubre de 2009
El trabajo se sumaba y los espacios mejoraban, pues al tener estas materas implicaba regarlas, cuidarlas y guardarlas, ya que la escuela no cuenta con buena seguridad, allí entra quien quiere y a la hora que sea, lo que en casos anteriores a hecho que las cosas desaparezcan, pero de todas maneras, viendo la participación de todos estamos convencidos que esto perdurara.
De los profesores recibimos un gran apoyo, ellos hicieron el papel de orientadores como los de la formación complementaria hacen, fueron consientes que estamos en proceso de formación y siempre estuvieron hay diciéndonos como hacerlo, en que momento, porque, que estaba bien o que estaba mal; Esto en relación a la integración de las áreas y cada actividad que se iba desarrollando. No podemos decir que nos sentimos guardiados o quizá juzgados por nuestro trabajo, gracias a Dios esto no paso con nosotros, se resalta que de parte de ellos hubo buena participación también una gran confianza, algo que ganamos gracias a la actitud positiva que tuvimos desde el comienzo, y que ahora se ve reflejado en los productos entregados.
· EN CUANTO A LA FORMACION DEL NIÑO CON SU ENTORNO: Al iniciar el trabajo en la escuela esta permanecía en muy perfecto orden, pues doña Magali hacia el aseo en horas de la mañana; A la vista se cree muy buena la idea, pero si nos ponemos a pensar a fondo, la realidad es otra, y esto lo pudimos comprobar, cuando la señora se enfermo y por lo tanto no pudo cumplir con su labor. La escuela se volvió un caos, no tanto por el desorden, sino por empezar a crear hábitos de aseo en los niños, ya que no estaban acostumbrados a recoger un papel, a menos que el maestro lo indicara, como también, dejar ordenada su silla antes de salir. Cuando nos dimos cuenta de esto, pensamos que el trabajo iba a ser más dificil, y sí. Al comienzo se hizo un poco complicado porque en ocasiones nos tocaba con muy pocos niños organizar los alrededores al igual que los salones. Pero a medida que se hacían las jornadas de aseo se notaba mayor compromiso y participación de todos.
Uno de los objetivos planteados en el proyecto es crear conciencia en cuanto la adecuación del sitio de trabajo. Esto se hizo, pero de todas maneras falta seguir implementando estrategias hasta que se diga que el orden es por iniciativa propia. El mayor inconveniente esta en el pensamiento de los padres, ya que creen que “si ayudan en el aseo pueden pescar una infección en los pulmones, debido al polvo”, esto no es mas que exageración; Por lo tanto el trabajo ahora mas que todo es con los padres, no podemos decir que se hizo mayor cosas en cuanto a esto, pero si podemos decir que tiene solución. Arreglando esto, todo esta en el maestro, pues en un futuro las cosas buenas o malas que estos niños hagan, son el fruto de los orientadores participes de su formación.

escuela San Jorge

niños escuela San Jorge
el pajaro de fuego
el pajaro de fuego
RAFAEL POMBO
Vicio divino, que a groseros vicios
Me hiciste despreciar,
Y las mil vanidades y artificios
Del tráfico vulgar;
Sacro elixir que al corazón y al alma
Das juventud sin fin,
Y entre abrojos y fango, etérea calma
Y alas de serafín,
Con que volver al aire primitivo,
Al gusto primicial
Y juicio puro, y al entero activo
Ser todo personal.
Libre del yugo de años mil, y de hombres,
Y de hábito y refrán,
Para llamar las cosas por sus nombres
Otra vez, como Adán;
señalar el cauce del derecho,
Y por sobre el saber
Y modo y ley del hombre, siempre estrecho,
Los del Supremo Ser.
Y así del mar ir a su fuente arcana
Y del acto al motor
Y adelantándose a la marcha humana
Servir de gastador.
O revolar por cuantas cosas bellas
Hizo Dios con querer
Y el alma ufana regalando en ellas
Vivir, sentir, creer.
Genio de amor inagotable, ardiente,
Eterno, universal,
Que a pasado y futuro haces presente,
Y real a lo ideal;
Y a un hombre solo, humanidad entera,
Con cuyo corazón
Toda ella lucha, y cree, ama, y espera,
Y llora su aflicción:
Siempre, ¡oh poesía! te adoré en privado
Como a dios familiar.
Nunca a exponerte me atreví al mercado,
Ni profané tu altar.
Tu néctar mismo, la embriaguez del canto
Fue mi rico laurel,
Y el tierno abrazo, la sonrisa, el llanto
Que arrebaté con él.
Y una, y ciento, y mil veces te bendigo
Por más de un dulce sí,
Y más de un noble corazón amigo
Conquistados por ti,
Ese es mi oro, el único, tú sabes,
A que tengo afición,
Yo que no sueño en poseer más llaves
Que las del corazón.